La Aduana Argentina quita la habilitación a seis depósitos fiscales
Argentina busca también atacar el contrabando y el narcotráfico
La nueva gestión de la Aduana se presenta con mano dura, con la única finalidad de terminar con prácticas desiguales en los controles e irregularidades conocidas en el ámbito del comercio.
Las primeras actuaciones se han centrado en los depósitos fiscales, donde se almacenan las mercaderías de importación antes de ser libradas al mercado, y que cuentan con funcionarios de la propia Aduana para realizar las tareas de verificación y cobro de aranceles. Las primeras auditorías ordenadas por la gestión del director general arrojaron irregularidades en los procedimientos.
La Aduana quiere atacar dos objetivos en el corto plazo: el contrabando (donde los textiles lideran el ránking) y el narcotráfico. En el primer caso, se han analizado estadísticas de contenedores de importación y se ha verificado el peso de la carga que traía cada contenedor de 40 pies: venían sólo con 3000 kilos de carga. Se han hecho pasar por canal rojo (control exhaustivo de documentación y mercadería) a todos los contenedores de importación cargados con menos del 40% de su capacidad. Y se ha descubierto que ninguno de esos contenedores habían sido retirados del puerto todavía.
Asimismo, se apunta a enfrentarse con una práctica enquistada en el organismo, como es la discrecionalidad en los controles. Fuentes de la Aduana han asegurado que se avanzará con la figura del operador económico autorizado, a quien se le facilitarán las operaciones si brinda garantías de trazabilidad en toda su cadena.